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sábado, 26 de julio de 2014

Sólo un mensaje



Más o menos por el 2003 empecé a escribir una novela, aún no la termino. Poco a poco le aumento algunas páginas. No sé cuándo podré finalizarla, es la historia más densa que he escrito y la que me pesa más en el alma. Es compleja, no sólo por el tema, por la atmósfera sino por su estilo literario—que si bien no afirmo que sea revolucionario (porque otros autores lo han hecho ya)—sí será difícil y, para otros un fastidio a la hora de leer. A veces me cuesta trabajo a mí tocarla, otras veces me sigo de corrido. Quizá la esté escribiendo sólo para mí, como una especie de exorcismo para destruir mis propios demonios, posiblemente sólo para olvidar lo que se entierra en mí. O por el simple placer de escribir para destruir vidas ficticias como si fuera un asesino despiadado. Sea la razón que fuere es experimental, compleja y junto con mi novela “Insectos” será la que me defina como escritor. No sé, tal vez, cuando la concluya libremente podré morir.

miércoles, 4 de junio de 2014

Revista Ilustrato

Hola
Les cuento que entre unos amigos y yo estamos formando una revista electrónica de arte y cultura donde la idea es compartir literatura (cuento, microcuento, poemas, etc.), entrevistas, artículos varios de arte, ensayos así como ilustraciones de historietas, artes plásticas o fotografías.

La revista recibirá artículos e imágenes varias de escritores o artistas en general que deseen compartir su obra y se culminará en PDF la cual compartiremos en redes sociales, por correos o en este blog donde la podrán bajar de manera gratuita.

Los interesados en participar pueden ver las bases y requisitos aquí:

La Revista electrónica de Arte y Cultura, Ilustrato, convoca a escritores, artistas plásticos, críticos, fotógrafos, ilustradores y amigos, para que nos envíen propuestas de artículos e imágenes para su publicación.
La revista recibe temas de desarrollo conceptual, analítico, literario, ilustraciones, fotografías y de historietas.
Es una revista independiente sin fines de lucro, que no cuenta con apoyo de instituciones o inversionistas, que se creará de manera electrónica por amor al arte y la cultura y por lo tanto no ofrece incentivos económicos de ninguna índole. Los autores mantendrán los derechos sobre su obra. Ilustrato no compra los artículos y los publicará sólo con el permiso del autor especificando los créditos del mismo.
La Revista Ilustrato se publicará en pdf ofreciéndose en blogs varios, cuentas de redes sociales, descargas o envíos por correo electrónico a los interesados en adquirirla.
La fecha límite para la presentación de obras será hasta el 31 de julio del 2014.

Los manuscritos deberán ser enviados al coordinador del Comité Editorial Alejandro Hernández Murillo al correo alejandrohmurillo@gmail.com

El tema del mes es: Personajes de la mitología universal en el Arte Contemporáneo.

El espacio de reflexión propuesto se abre en los siguientes rubros:
Literatura: ensayos, poemas, microcuentos, cuentos, relatos, críticas de libros, filmes u otros géneros.
Artes: ensayo sobre alguna obra o artista que esté ligado al tema que se tratará en el mes.
Fotografía: Color y B/N. en formato JPG con 250 dpi.
Artes visuales (Pinturas, ilustraciones, arte digital, etc.): En formato JPG, 250 dpi.
Historietas autoconclusivas de 1 a 8 páginas tamaño oficio. Blanco y negro / Color. Estilo libre en formato JPG con 250 dpi.

Cada autor puede enviar hasta un máximo de 5 obras. Dependerá de la editorial la cantidad de obras que se le publicará. Puede ser una sola o las cinco con base en la cantidad y calidad de las diferentes obras recibidas en la convocatoria.
El autor deberá anexar una semblanza breve con un máximo de 300 palabras, una fotografía en Close Up y una carta en la cual estipula que participa voluntariamente en la Revista Ilustrato sin fines de lucro y concede los permisos para publicar.
El escritor, si lo considera, puede enviar fotografías y/o ilustraciones que enriquezcan su texto siempre y cuando tenga los derechos de ellas.

Criterios de selección:

Evaluación: El material enviado será sometido a evaluación por al menos dos consultores y a la apreciación del Comité Editorial.
Derechos: Los autores no ceden los derechos de su obra, conceden los permisos de publicación, por lo tanto podrán presentar el material a otra revista si así lo desean.
El Comité Editorial tiene el derecho de hacer pequeñas modificaciones en el texto, cuadros y gráficos, en lo que se refiere a cuestiones de forma, para satisfacer los criterios editoriales de la revista.
Idiomas: los manuscritos deberán estar escritos en español, no se aceptarán anglicismos si existe la variante en español y las palabras extranjeras deberán ir en cursivas con notas a pie de página especificando su significado dependiendo del caso.

Normas editoriales:

1. Extensión. El texto de los artículos no debe exceder las 5.500 palabras (incluyendo notas, ficha técnica y bibliografía). Todo documento debe anexar un resumen de alrededor de 160 palabras.
En el caso de los microcuentos, los relatos no podrán superar las 150 palabras.

2. Formato del texto. El texto debe ser enviado en versión electrónica en formato Word (No envíe textos en pdf u otros formatos que no permitan intervención).

3.- Notas explicativas. Todas las notas deben estar insertadas a pie de página, numeradas correlativamente.

4. Todo análisis crítico debe contar con referencias bibliográficas las cuales deben comenzar con el apellido del autor, seguidas del nombre de pila o inicial y del año de publicación. Cada llamada en el texto debe estar reflejada en la bibliografía. La bibliografía debe estar al final del texto. Las referencias aparecerán por orden alfabético de acuerdo al apellido del autor, seguido del nombre de pila y los siguientes datos, en el mismo orden en que se indican: año de publicación entre paréntesis, título completo, (nombre de la revista, si procede), ciudad de publicación, casa editorial, número del volumen (si procede).

5.-Cada crítica cinematográfica debe anexar las fichas técnicas de las películas mencionadas, dicha ficha se escribirá en el siguiente orden: título en español, título original en cursivas, año, género, duración, idioma, país, dirección, producción, guión, música, fotografía, edición, reparto (máximo cinco actores principales) y productora.

6.- No se aceptarán textos con faltas de ortografía a menos que sea con una intención dramática.

Gracias de antemano y esperamos su participación.
Alejandro Hernández Murillo.
Ilustrato.
Director General

miércoles, 24 de octubre de 2012

Mis influencias parte 4 (Ibargüengoitia)




     Otro más es Jorge Ibargüengoitia Antillón nacido en Guanajuato, México, el 22 de enero de 1928; y muerto en Madrid, el 26 de noviembre de 1983, en accidente aéreo. Escritor, dramaturgo, narrador, traductor, ensayista y periodista.
     Conocí las obras de Jorge Ibargüengoitia Antillón gracias a su novela Los relámpagos de Agosto. Fue un día de mañana cuando íbamos a la escuela secundaria. En ese entonces yo vivía en Nanchital y estudiaba en Coatzacoalcos, había que tomar carretera y se hacía un aproximado de 20 a 30 minutos de traslado. Todos en mi familia siempre han sido buenos lectores y no es común que alguien tenga un libro en la mano y al terminarlo tomar otro para el anterior dejarlo por ahí en la casa—especialmente cuando éramos más jóvenes que lo botamos por ahí sabiendo que alguien más lo recogería—. Así pues cuando me senté en el auto para tomar el camino a la escuela me hallé una novela corta, de portada roja, de autor que nunca había escuchado y de nombre Los relámpagos de Agosto. El camino no era largo pero en una media hora era mejor leer un libro que mirar por la ventana así que lo comencé a leer sin esperar nada de él. No tenía idea de qué trataba.
     Así empezó todo. Sin darme cuenta a los pocos minutos ya me estaba riendo y en cada página mínimo me echaba una carcajada, y es que Los relámpagos de agosto es una novela de corte satírico, es una parodia de la fase final de la Revolución Mexicana, vista a través de los ojos de José Guadalupe Arroyo, un general retirado que dicta sus memorias al propio Ibargüengoitia con el fin de limpiar su reputación.
     Es una obra humorística con muy buenos chistes, no forzados, simples, amenos y agradables. La leí casi de un tirón. Al llegar a la escuela ya había leído la mayor parte y la continué al salir de clases. Para la noche ya la había terminado y me decidí buscar las obras completas de Ibargüengoitia. Y lo hice, triste para mí fue descubrir que sólo escribió 7 novelas y tres de cuentos. Fue hasta la universidad que leí sus artículos periodísticos. Pero su narrativa entera me la eché en la secundaria degustando cada capítulo.
     Y aunque A Ibargüengoitia no le gustaba que lo consideraran un simple humorista ya que se trataba de un escritor serio y riguroso, ordenado y meticuloso; yo menor de edad no me clavaba tanto en los análisis políticos que hacía de la revolución mexicana, la independencia o de la historia de México. Muchas de las referencias históricas políticas, en ese entonces ni las entendí, a mí lo que me divertía y me gustaba era su estilo humorístico que me sacaba sonrisas y no menos una carcajada. Y es que el humor de Jorge estaba en su narración, en su estilo de redacción—no tanto en sus hechos o acciones dramáticas, a veces en la historia no pasaba gran cosa, sino que daba risa la manera en que lo narraba. Y eso es importante mencionarlo en lo que a cine se refiere. Las obras de Jorge Ibargüengoitia han sido adaptadas a cine de manera desfavorable, con pésimos resultados y una cinematografía cansada y sin chiste; porque repito lo divertido de Ibargüengoitia está en su narración, no en sus escenas, y eso es imposible de adaptar en el cine ya que ahí trasladan las acciones literarias a acciones cinematográficas y la narración desaparece (a menos que hubiera un voz en off, cosa que no hay) y con ello todo el humor de Jorge.
     Y ese estilo humorístico en su narración es lo que ha influido para mí.
     Muchos de los que me han leído no conocen esa parte de mí porque no la he desarrollado mucho y porque aún no la he mostrado mucho tampoco, no obstante en varios cuentos escritos en mi época preparatoriana se podía ver ese estilo y fue sólo una etapa que duró quizá unos cinco años. Además que depende de la historia y del género. Mis cuentos de terror y/o ciencia ficción, obvio que no tenían ese estilo, pero algunos cuentos de humor negro sí lo abordaban.
     Con el tiempo ya no lo he trabajado mucho, pero actualmente estoy estructurando la curva dramática de una novela de género de comedia romántica que tendrá netamente todo el estilo humorístico de Jorge Ibargüengoitia. Apenas voy empezando, pero esperen, en algún momento se los haré saber. A ver qué les parece.

martes, 23 de octubre de 2012

Mis influencias parte 3 (Puzo)



     Otra gran influencia en mí fue El padrino, una novela de género criminal escrita por el escritor italoestadounidense Mario Puzo que publicó G.P. Putnam´s Sons en 1969. Detalla la historia ficticia de una familia de la mafia siciliana asentada en Nueva York, encabezada por Don Vito Corleone. Existe una adaptación cinematográfica altamente conocida del mismo nombre, dirigida por Francis Ford Coppola con Marlon Brando como el padrino, Al Pacino como Michael Corleone, James Caan como Sonny Corleone, Robert Duvall como Tom Hagen y una larga lista de partícipes que lograron una de las mejores cintas estadounidenses no sólo acerca de la mafia y/o del género criminal sino de la cultura cinematográfica general a nivel mundial.
     Sin embargo, a pesar de que la cinta es maravillosa y es de esas joyas del cine que no puede uno dejar de ver y se repite una y otra vez cada vez que se le halla en la televisión, en esta ocasión no hablaré de ella sino del libro; es más no hablaré mucho del libro sino de unos aspectos en particular.
     Para empezaré diré que Mario Puzo no influyó en mí fuertemente, ni en sus personajes o en sus temas. Es más debo ser honesto y diré que de Puzo sólo he leído El Padrino y aunque he intentado leerle La Mama, y El Siciliano, por equis razón no he podido terminar ninguno de los dos libros—ya sea porque me interrumpen y el trabajo me saca de la lectura, o porque me los han pedido prestados o por cualquier otra razón—. Es claro decir que el tema de la mafia—ya sea siciliana, china, rusa, japonesa o mexicana—no es algo que se aborde en mis historias. No conozco nada de ese medio (salvo lo que he leído de la cultura asiática donde conozco un poco de las triadas[1] y de los Yakuzas[2]), y no es un tema que me interese mucho abordar. No, lo que yo escribo inspirado o influenciado por El padrino es su estilo narrativo.
     Al igual que Clifford D. Simak, Mario Puzo escribe de una manera amena y ligera; tiene una gran agilidad de expresión por lo que la lectura es, no sólo agradable, sino interesante y fluida. El Padrino se puede leer de una sentada, más de una vez. Incluso aunque se conozca la historia y se haya leído unas tres veces, en El padrino su narración es tan deliciosa que sin darse cuenta uno se puede quedar las horas leyendo la vida criminal de la familia Corleone sin darse cuenta. Y especialmente algo que gozo de la novela es la frase o párrafo final de cada uno de sus capítulos. Puzo al final de los episodios no sólo expone una frase que parece resumir lo que se ha visto sino que expresa lo que vendrá a continuación de una amanera tan exquisita que atrapa al lector y lo obliga a continuar la página, a devorar el siguiente capítulo para hallarse con una frase final tan excelente que le exige una vez más a seguir leyendo. Es precisamente ese estilo: esa existencia de frase contundente, original y atrapante de Mario Puzo la que influyó en mi literatura.
     No sólo se trata de escribir amenamente, con una tema inteligente o interesante, sino atrapar al lector y sepultarlo sin darle tiempo a escapar hasta que termine el libro.
     No lo hago siempre, depende de la historia, depende del género. Ese estilo lo utilizo más en las novelas que en el cuento. No en todas, repito, pero sí busqué hacerlo en K. —una historia policiaca de género criminalística cuya sinopsis es la siguiente: En la Praga de 1922 un asesino serial aniquila catedráticos de ciencias exactas, por alguna razón extraña la ley toma por sospechoso al escritor Franz Kafka, éste, siendo abogado, al darse cuenta que será castigado sea o no culpable, junto con Milena Jesenská, decide atrapar al asesino a través de pistas que no son otra cosa más que teorías matemáticas.
     Sólo el lector podrá decir abiertamente si logré atraparlo en los finales de cada capítulo de la obra, pero que dos o tres personas me hayan dicho que les encantó tanto que no pudieron dejarla—incluso la leyeron en una sola noche—, bueno, siento que lo logré. ¿Qué opinan?



[1] Tríadas es un término genérico para designar a ciertas organizaciones criminales de origen chino que tienen su base en Hong Kong, Taiwán y la China continental, así como ramificaciones entre sectores de las diversas diásporas han.
Se dedican al tráfico ilegal de personas, la falsificación de tarjetas de crédito, los talleres clandestinos (generalmente del textil), la falsificación, venta y distribución de todo tipo de productos, la prostitución, las clínicas ilegales, muertes por encargo, etc. Blanquean en otros países los beneficios de la heroína que introducen en Estados Unidos desde sus campos en Tailandia y Laos.
[2] La yakuza (やくざ) es el equivalente japonés del crimen organizado; es una mafia japonesa que data del siglo XVII..

lunes, 22 de octubre de 2012

Mis influencias parte 2 (Simak)



     Otro autor que influyó sobre mí—y principalmente en el apartado del estilo narrativo—más que en los temas, fue Clifford Donald Simak (Millville, Wisconsin, 1904 - Mineápolis, Minnesota, 1988), periodista y escritor estadounidense. A él se deben dos de las obras más significativas del género: Ciudad (1952), con la cual obtuvo el premio Internacional Fantasy y Estación de tránsito (1963), con la que obtuvo un Premio Hugo[1] a la mejor novela en 1964.
     Yo lo conocí desde adolescente con el relato El mundo del sol rojo (1935) y la novela Los hijos de nuestros hijos (1973) donde se habla de viajes en el tiempo, en ambas. Y aunque siempre me han gustado las historias de viajes en el tiempo—y eso puede apreciarse notablemente en mi cuento Flujo temporal en la pálida luz de la luna de agosto, no me inspiré en Simak para mis historias de viajes temporales, sino en el estilo narrativo.
     El primer acercamiento a ese estilo fue gracias a Isaac Asimov con el compendio de relatos La Edad de oro de la ciencia ficción I colección Super Ficción de la editorial Martínez Roca. Ahí Asimov hace una selección de los cuentos que le gustaron mucho desde niño y que le sirvieron de inspiración para sus propios cuentos. Fue ahí donde conocí El mundo del sol rojo, y fue ahí donde me di cuenta de la importancia de la narración ágil para con el lector.
     En ese libro, Asimov explica qué le gustó del cuento, sus experiencias personales y anécdotas interesantes con los autores de los mismos. Y una de las anécdotas que narra fue que cuando conoció a Simak y le dio a leer algunos de sus cuentos, Clifford le dijo que si bien eran buenos su redacción era muy tosca, con un lenguaje muy elevado y cansado. Que como autor debía leer para todo público. Y que uno como escritor desea ser leído por cualquier gente sin importar la labor que ejerza, por lo tanto el lenguaje debe ser lo más ameno posible. Ágil, interesante. Dicho comentario le impactó tanto a Asimov que se puede sentir un antes y después de Simak en su vida. Se nota tangiblemente la mejoría que hizo Asimov en sus escritos. Y esa agilidad narrativa está de manera tangible en las obras de Simak. Lo entendí perfectamente en la lectura de El mundo del sol rojo ya que es un cuento que se lee de una sentada, se degusta exquisitamente la manera en que está escrito y apasiona leer algo así. La segunda historia que le leí a Simak fue Los hijos de nuestros hijos y se confirmó el estilo.
     Por lo que Simak fue mi gran inspiración para con mi estilo narrativo. La idea me quedó latente: el escritor debe escribir para la gente. Repudio a los escritores que redactan frases complejas, con palabras elevadas cuyo significado no todos conocen y hay que recurrir al diccionario para entender la obra. Esos escritores son ególatras, sólo quieren demostrar lo que saben. Me aburren. Yo escribo para todo mundo, quiero que me lea el carnicero de la esquina y el contador de mi universidad; el profesor de física y político en turno.
     Así que cuando una amiga—Karen—me dijo que empezó a leer K. una tarde y sin darse cuenta ya la había terminado y estaba amaneciendo; no voy a mentirles, me sentí orgulloso.



[1] Los premios Hugo son unos premios otorgados a las mejores obras literarias de ciencia ficción o fantasía.