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miércoles, 4 de junio de 2014

Revista Ilustrato

Hola
Les cuento que entre unos amigos y yo estamos formando una revista electrónica de arte y cultura donde la idea es compartir literatura (cuento, microcuento, poemas, etc.), entrevistas, artículos varios de arte, ensayos así como ilustraciones de historietas, artes plásticas o fotografías.

La revista recibirá artículos e imágenes varias de escritores o artistas en general que deseen compartir su obra y se culminará en PDF la cual compartiremos en redes sociales, por correos o en este blog donde la podrán bajar de manera gratuita.

Los interesados en participar pueden ver las bases y requisitos aquí:

La Revista electrónica de Arte y Cultura, Ilustrato, convoca a escritores, artistas plásticos, críticos, fotógrafos, ilustradores y amigos, para que nos envíen propuestas de artículos e imágenes para su publicación.
La revista recibe temas de desarrollo conceptual, analítico, literario, ilustraciones, fotografías y de historietas.
Es una revista independiente sin fines de lucro, que no cuenta con apoyo de instituciones o inversionistas, que se creará de manera electrónica por amor al arte y la cultura y por lo tanto no ofrece incentivos económicos de ninguna índole. Los autores mantendrán los derechos sobre su obra. Ilustrato no compra los artículos y los publicará sólo con el permiso del autor especificando los créditos del mismo.
La Revista Ilustrato se publicará en pdf ofreciéndose en blogs varios, cuentas de redes sociales, descargas o envíos por correo electrónico a los interesados en adquirirla.
La fecha límite para la presentación de obras será hasta el 31 de julio del 2014.

Los manuscritos deberán ser enviados al coordinador del Comité Editorial Alejandro Hernández Murillo al correo alejandrohmurillo@gmail.com

El tema del mes es: Personajes de la mitología universal en el Arte Contemporáneo.

El espacio de reflexión propuesto se abre en los siguientes rubros:
Literatura: ensayos, poemas, microcuentos, cuentos, relatos, críticas de libros, filmes u otros géneros.
Artes: ensayo sobre alguna obra o artista que esté ligado al tema que se tratará en el mes.
Fotografía: Color y B/N. en formato JPG con 250 dpi.
Artes visuales (Pinturas, ilustraciones, arte digital, etc.): En formato JPG, 250 dpi.
Historietas autoconclusivas de 1 a 8 páginas tamaño oficio. Blanco y negro / Color. Estilo libre en formato JPG con 250 dpi.

Cada autor puede enviar hasta un máximo de 5 obras. Dependerá de la editorial la cantidad de obras que se le publicará. Puede ser una sola o las cinco con base en la cantidad y calidad de las diferentes obras recibidas en la convocatoria.
El autor deberá anexar una semblanza breve con un máximo de 300 palabras, una fotografía en Close Up y una carta en la cual estipula que participa voluntariamente en la Revista Ilustrato sin fines de lucro y concede los permisos para publicar.
El escritor, si lo considera, puede enviar fotografías y/o ilustraciones que enriquezcan su texto siempre y cuando tenga los derechos de ellas.

Criterios de selección:

Evaluación: El material enviado será sometido a evaluación por al menos dos consultores y a la apreciación del Comité Editorial.
Derechos: Los autores no ceden los derechos de su obra, conceden los permisos de publicación, por lo tanto podrán presentar el material a otra revista si así lo desean.
El Comité Editorial tiene el derecho de hacer pequeñas modificaciones en el texto, cuadros y gráficos, en lo que se refiere a cuestiones de forma, para satisfacer los criterios editoriales de la revista.
Idiomas: los manuscritos deberán estar escritos en español, no se aceptarán anglicismos si existe la variante en español y las palabras extranjeras deberán ir en cursivas con notas a pie de página especificando su significado dependiendo del caso.

Normas editoriales:

1. Extensión. El texto de los artículos no debe exceder las 5.500 palabras (incluyendo notas, ficha técnica y bibliografía). Todo documento debe anexar un resumen de alrededor de 160 palabras.
En el caso de los microcuentos, los relatos no podrán superar las 150 palabras.

2. Formato del texto. El texto debe ser enviado en versión electrónica en formato Word (No envíe textos en pdf u otros formatos que no permitan intervención).

3.- Notas explicativas. Todas las notas deben estar insertadas a pie de página, numeradas correlativamente.

4. Todo análisis crítico debe contar con referencias bibliográficas las cuales deben comenzar con el apellido del autor, seguidas del nombre de pila o inicial y del año de publicación. Cada llamada en el texto debe estar reflejada en la bibliografía. La bibliografía debe estar al final del texto. Las referencias aparecerán por orden alfabético de acuerdo al apellido del autor, seguido del nombre de pila y los siguientes datos, en el mismo orden en que se indican: año de publicación entre paréntesis, título completo, (nombre de la revista, si procede), ciudad de publicación, casa editorial, número del volumen (si procede).

5.-Cada crítica cinematográfica debe anexar las fichas técnicas de las películas mencionadas, dicha ficha se escribirá en el siguiente orden: título en español, título original en cursivas, año, género, duración, idioma, país, dirección, producción, guión, música, fotografía, edición, reparto (máximo cinco actores principales) y productora.

6.- No se aceptarán textos con faltas de ortografía a menos que sea con una intención dramática.

Gracias de antemano y esperamos su participación.
Alejandro Hernández Murillo.
Ilustrato.
Director General

sábado, 27 de octubre de 2012

Mis influencias parte 5 (Japón)

5.1 Demonios Yōkai. 

Yūrei



     Otro demonio Yōkai que ha influido en mis historias—cine y literatura— son los yūrei (幽霊), fantasmas japoneses. Al igual que en occidentales, se piensa que son espíritus apartados de una pacífica vida tras la muerte debido a algo que les ocurrió en vida, falta de una ceremonia funeraria adecuada, o por cometer suicidio. En la cultura japonesa se cree que aparecen entre las dos de la madrugada y el amanecer, para asustar y atormentar a aquellos que les ofendieron en vida, pero sin causar daño físico. Aunque los hay que sí agreden y son despiadados.
     Tradicionalmente, son femeninos, y están vestidos con una mortaja, un kimono funerario, blanco y abrochado al revés. Mayoritariamente los representan con el cabello negro muy largo que se extienda a veces en proporciones inimaginables. Tienen la piel extremadamente blanca, las uñas negras y gracias al teatro kabuki los movimientos son extraños, como desencajados lo que les da una apariencia impresionantemente terrorífica. 
     Normalmente carecen de piernas y pies (en el teatro tradicional se simula esto con un kimono más largo de lo normal), y frecuentemente están acompañados por dos fuegos fatuos (hi-no-tama en japonés), de colores azul, verde o púrpura. Estas llamas fantasmales son partes separadas del fantasma más que espíritus independientes. Los yūrei también suelen tener un trozo triangular de papel o tela (llamados en japonés hitaikakushi (額隠), en su frente. Varios son representados con cabello largo y negro. Como muchos monstruos del folklore japonés, los yūrei pueden ser repelidos con ofuda (御札), escrituras shintoístas santificadas.
     Por otro lado, los fantasmas vengativos, llamados goryō (御霊), tradicionalmente maldicen a una persona o un lugar como un acto de venganza por algo que se les hizo en vida. De ese modo, decir "te maldigo" es una amenazante frase dicha en un momento de ira. Un yūrei también puede aparecer para castigar a los descendientes o parientes del finado cuando no se han llevado a cabo los correspondientes ritos funerarios, tatari o tataru.

     Clasificaciones

     Mientras que todos los fantasmas japoneses se llaman yūrei, dentro de esa categoría hay varios tipos específicos de fantasmas, clasificados principalmente por la manera que murieron o su razón de volver a la tierra. 
Onryō - Son fantasmas vengativos que vuelven del purgatorio por un mal hecho a ellos durante su vida.
Ubume - Es el fantasma de una madre que murió durante el parto, o murió dejando niños pequeños. Estos yūrei suelen regresar para cuidar de sus hijos y a menudo les traen dulces.
Goryō - Son fantasmas vengativos de la clase aristocrática, en especial aquellos que fueron martirizados.
Funayūrei - Son los fantasmas de los que fallecieron en el mar.
Zashiki-warashi - Son fantasmas de niños, más traviesos que peligrosos.
Fantasmas guerreros - Veteranos de las guerras Genpei que cayeron en batalla. Aparecen casi exclusivamente en el teatro Nō.
Fantasmas seductores - Es el fantasma de un hombre o una mujer quienes después de muertos inician un romance con un humano vivo.



     Para ser honestos ya no recuerdo cuál fue la primera cinta que vi sobre los yūrei lo que puedo decir es que ya he visto muchas y aún no me canso de hacerlo. En mis historias de fantasmas aunque a veces me refiero a espíritus occidentales, principalmente mis espectros están basados e inspirados en el yūrei ya que para mí son más terroríficos y espeluznante. Algo que me gusta mucho es la parte física del espectro yūrei. Esto es:

     En occidente los fantasmas suelen ser transparentes, espíritus que no todos pueden ver y que cuando lo hacen es por poco tiempo y principalmente en las historias de terror se maneja más el susto que otra cosa. Cuando aparece el fantasma es para dar un golpe de miedo y luego desaparecer. En cambio el yūrei es físico. Tiene un cuerpo real, tangible, que camina, se arrastra y está constantemente presente. Se puede apreciar todo el tiempo, es casi imposible escapar de él y se mantiene el miedo, no el susto. Eso lo hace más aterrador por ello me remito más al yūrei que al fantasma occidental.

     Como recomendación cinematográfica hay varios ejemplos:
Llamada perdida (Chakushin Ari) de Takashi Miike. 2003
Kairo de Kiyoshi Kurosawa. 2001
La serie de películas de Ju-on creadas por Takashi Shimizu.
Tales of terror: Haunted apartments de Akio Yoshida. 2005
Ugetsu monogatari de Kenji Mizoguchi. 1953
 




Bibliografía: 
http://es.wikipedia.org/wiki/Y%C5%ABrei

viernes, 26 de octubre de 2012

Mis influencias parte 5 (Japón)



      5.1 Demonios Yōkai.


     En mis historias (literatura y cine) se pueden encontrar varias referencias a la cultura japonesa y un apartado de estas homenajes se muestra de forma especial a la mitología sobrenatural japonesa, como lo son los demonios Yōkai.
     Los Yōkai (妖怪) son "apariciones", "espíritus", "demonios" o "monstruos". Unos poseen parte de animal y parte de rasgos humanos, aunque también los hay derivados de cosas u objetos. Los Yōkai son generalmente más poderosos que los seres humanos, y debido a esto, tienden a actuar con arrogancia sobre los mortales. Los Yōkai también tienen valores diferentes de los seres humanos, y cuando éstos entran en conflicto pueden conducir a la enemistad. Ellos son generalmente invulnerables al ataque humano, pero pueden ser derrotados por expertos exterminadores yōkai (退治屋, taijiya) y monjes budistas con la bendición de Buda.
     Hay varios tipos de Yōkai, he aquí una clasificación general:
     Yūrei (幽霊, literalmente Alma Fallecida) son los más parecidos al concepto occidental de fantasmas o espíritus de los muertos, utilizando un kimono blanco, y sus cuerpos visibles hasta la cintura. Se ven atraídos a atormentar a los vivos debido a un amor no correspondido, o en otras ocasiones, por sed de venganza.
     Yōkai (妖怪, literalmente Extraña Peculiaridad, idiomáticamente Aparición) son criaturas vivas no humanas. Esta incluye una gran variedad de monstruos y bestias.
     Oni (鬼, literalmente Demonio) son tomados directamente de la teología budista. Son pavorosos demonios alados y cornudos cuyas imágenes se hallan esculpidas cerca de las entradas a los templos. Tienen deberes específicos cómo rescatar al inocente, asustar a los maliciosos hasta la muerte, y vigilar las puertas del infierno.
     Fushigi na Dōbutsu (不思議な動物, literalmente Animales de lo Fantástico) son traviesos espíritus de animales, de los cuales los más notorios son los zorros.
     Sōrei (騒霊, literalmente Fantasma Salvaje), son similares a las criaturas que en inglés se les conoce como poltergeists. Sin embargo, su historia proviene de la creencia Shinto de que todo objeto físico (piedras, árboles, máquinas), poseen vida y conciencia. Esto ha derivado en incontables relatos de piedras gritonas, puertas shoji con ojos acechantes, y utensilios domésticos que se mueven y persiguen a sus dueños.
     En fin.
     Conocí la cultura japonesa gracias al cine, comencé con Ran La furia del poder de Akira Kurosawa y posteriormente me extendí a otras historias, luego cuando me adentré al cine de terror japonés me hallé con la trilogía del tema Yôkai: Yôkai hyaku monogatari (1968) de Kimiyoshi Yasuda (1911–1983); Yokai Monsters: Spook Warfare (1968) de Yoshiyuki Kuroda; y  Yokai along with ghosts (1969) de Yoshiyuki Kuroda, Kimiyoshi Yasuda. Así como la grandiosa historia de Tokaido yotsuya kaidan la cual se considera la madre de todas las historias de fantasmas en el Japón (posteriormente hablaré de ella con más profundidad), que le ha valido más de 100 adaptaciones.
     Pues bien, al conocer la cultura japonesa y con ello la mitología o folclore japonés los demonios Yokai me llamaron mucho la atención, conocí a bastantes (no todos porque hay entre 5 ó 9 millones de ellos. ¡Increíble!) y en varios relatos hago referencia a ellos quitándoles la parte amable—muchos de ellos son personajes de películas o anime infantiles—para concentrarlos en historias netamente de terror y/o misterio que es lo que a mí me gusta. Suelo adaptarlos a la cultura mexicana o los sitúo en el México moderno haciendo una mezcla interesante con nuestra mitología—como en el caso de Espectros (2005) en la cual adapté una leyenda del fantasma Yūrei de la edad feudal japonesa al Michoacán contemporáneo.
     Así pues, ya sea en cine o en literatura, los demonios Yōkai se pasean por mis historias, y mi favorito por sobre todos, y que tiene una mención importante en mi novela Insectos es el Rokurokubi.
 


                                                                             "Yôkai hyaku monogatari" (1968)
     Rokurokubi

     Es un Yōkai que durante el día parecen seres humanos normales, pero por la noche adquieren la habilidad de estirar su cuello a grandes longitudes como una serpiente. También puede cambiar su rostro al de un espantoso oni, para asustar mas a los mortales.
     En su forma humana durante el día, los rokurokubi suelen vivir desapercibidos y pueden tener incluso cónyuges mortales. Muchos rokurokubi están tan acostumbrados a llevar una vida normal que hacen lo imposible para guardar su condición sobrenatural en secreto. Pero son embaucadores por naturaleza, y tienen una necesidad de asustar y espiar a los seres humanos que les es difícil de resistir. Se dice que uno puede ser un rokurokubi sin conocer su propia naturaleza, creyendo ser seres humanos realmente, y solo se transforman en las noches mientras duermen de manera inconsciente, recordando que en sus sueños veían la habitación u otros lugares en un ángulo extraño. A menudo, los rokurokubi son verdaderamente siniestros, ya que se comen a la gente o beben su sangre en lugar de limitarse a asustarlas.
     Usualmente son mujeres—aunque hay hombres—y dependiendo de la historia son malignos o inofensivos. En algunas narraciones se les puede hallar de carácter afable, divertidas y bromistas; no hacen el mal sino que nada más están molestando por diversión. En cambio en otros relatos sus personalidades son fuertes, agresivas, violentas y despiadadas. Yo, en Insectos lo relaciono con el vampiro, monstruos o demonio de la cultura occidental, y lo hago por la referencia de que los rokurokubi a veces comen gente o beben su sangre, y por supuesto, en mis historias no son amables, más bien son brutales. 


     Actualmente estoy escribiendo un cuento sobre este demonio y estoy seguro que en alguna historia futura saldrá por ahí aunque haciendo un leve cameo. 

Aquí les muestro un trailer de Yokai Monsters Spook Warfare (1968) que anda en youtube.
  

CONTINUARÁ